No me gusta mucho estar sola.
En parte es porque me aburro, en parte es porque como estoy de vacaciones no hago mucho en todo el día.
Y en parte porque me da un poco de susto, lo admito.
Pero tiene sus partes buenas: puedo cantar a la hora que quiero, tan fuerte como quiero y la canción que prefiero.
Nadie grita mi nombre 85 veces para preguntarme puras leseras.
Me muevo de pieza en pieza y de baño en baño y a nadie le importa.
Puedo echarme a leer donde quiero, y sé que NADIE va a molestarme para pedirme NADA.
Una de las pocas latas es que cachos como la revisión técnica, el cambio de neumáticos, pago de cuentas etc, tengo que hacerlos sola. Una lata.
Y bueno, mantener el hogar limpio tampoco es algo tremendo, me pongo audífonos y se me pasa volando el rato que paso lavando losa, barriendo el balcón o haciendo las compras.
Es agradable un rato... pero días enteros a veces se me hacen eternos...
Alone...
[... i never really cared until i met you...]
